Parque Nacional Radal Siete Tazas

Hermoso parque de 5.147,51 hectáreas de superficie, cuyo mayor atractivo lo constituyen las siete caídas de agua y sus respectivas "tazas" que el Río Claro de Molina ha formado a través de miles de años en la dura roca basáltica. Esta zona es una transición entre la flora y la fauna de la zona central y la del sur, con la presencia de diversas especies de aves cantoras, tales como el zorzal y la tenca; grandes depredadores como el puma y el gato colo-colo; y dos especies de marsupiales: la yaca y el monito del monte. Entre los bosques de ciprés de la cordillera y roble se encuentran también diseminados vestigios de antiguos pueblos nómades cazadores y recolectores como las piedras tacitas, que eran utilizadas principalmente para moler alimentos. El lugar es un destino atractivo para los practicantes del kayak, que se lanzan por los numerosos saltos y rápidos del río Claro. |



Hermoso parque de 5.147,51 hectáreas de superficie, cuyo mayor atractivo lo constituyen las siete caídas de agua y sus respectivas "tazas" que el Río Claro de Molina ha formado a través de miles de años en la dura roca basáltica. Esta zona es una transición entre la flora y la fauna de la zona central y la del sur, con la presencia de diversas especies de aves cantoras, tales como el zorzal y la tenca; grandes depredadores como el puma y el gato colo-colo; y dos especies de marsupiales: la yaca y el monito del monte. 







