Pequeña Historia de la Pesca con
Mosca
Hasta hace poco tiempo atrás, no era mucho lo
que se conocía de la práctica de la pesca
con mosca en tiempos remotos, sin embargo se ha demostrado
que en la Europa Medieval este tipo de pesca fue practicado
desde el principio del siglo XIII. Textos alemanes mencionan
a partir de esa fecha, la pesca de truchas y graylings
usando un “gancho emplumado”(vederanglel).
La primera referencia se encuentra en un romancero
escrito alrededor de 1210 por Wolfram Von Eschenbach
cuyo héroe, Schionatulander, vadeaba descalzo
en un río para pescar truchas y graylings con
una mosca.
Otros textos, desde 1360, identifican a la pesca con
mosca como "el método elegido por la gente del
pueblo", a lo largo de una extensa área que abarcaba
desde las llanuras suizas, hasta lo que fue Siria.
Por lo menos, existe una docena de antiguos manuscritos
que documentan la pesca con mosca en Gran Bretaña
en los siglos XIV y XV, pero ninguno de estos textos
describen explícitamente las técnicas utilizadas,
sino que se limitan a referenciar que este tipo de pesca
se practicaba en escala relativamente amplia y con cierto
nivel de sofisticación.
Técnicas de pesca con mosca en
el Siglo XV
Ciertamente es muy poco lo que sabemos sobre la pesca
con mosca en épocas anteriores al siglo XVII.
Sólo podemos extrapolar para tratar de extender
nuestro conocimiento sobre el equipo que se usaba: cañas
de 14 pies (3.6m) o incluso más largas, a las
que en la punta se le amarraba una línea fabricada
con crines trenzadas de caballo, y no se utilizaba carrete.
Dadas las limitaciones de los equipos, es poco probable
que los pescadores del siglo XV utilizaran líneas
con longitudes mayores que el doble la longitud de sus
cañas.
A menudo se asume que los pescadores con mosca del
siglo XV, lanzaban la mosca permitiendo que la línea
(y la mosca) se moviera(n) a merced del viento, pero
esto es pura especulación, aunque sea razonable.
Si la mosca no era lanzada, entonces debería ser
simplemente depositada sobre el agua y luego recogida
ya que el "lanzamiento en falso" (false cast) no fue
inventado sino hasta el siglo XIX. Tampoco tenemos detalles
sobre la forma en que trabajaban las mocas, ni una sola
idea si se las trabajaba arriba o abajo y, desgraciadamente,
esto quizá nunca se sepa.
La mayoría de los pescadores con mosca de esa época,
pescaban principalmente truchas y también, aunque
muy limitadamente, salmones. Pero aquellos equipos eran
incapaces de dominar a esta clase de peces, debido a
las dificultades que implicaba luchar contra un salmón
con una línea extremadamente corta y fija.
La primera mención sobre el lanzamiento de la
mosca no se hizo sino hasta 1620, y fue hecha por Lawson
en uno de sus más frugales momentos. Para ser
sinceros, cada palabra sobre la pesca con mosca que nos
heredó Lawson, está en forma de notas al
pie de un poema de John Dennys, una circunstancia que
debió haber sido bastante limitante para él,
y es una verdadera lástima que no haya escrito
más. Incluso los breves de los escritos de Lawson
sugieren que era un experto pescador. Él aconsejaba
pescar con la mosca con "una línea
dos veces más larga que la caña, tan gruesa
como 3 cabellos, en aguas libres de árboles en
una obscura y ventosa tarde..."
Tenemos pocos detalles sobre las primeras moscas para
pescar salmón, pero si leemos entre líneas,
las moscas para salmón del siglo XVII, tenían
un cuerpo hecho con pelo de oso, quizá amarrado
con hilo de seda teñido, con un collar de pluma
de gallo, faisán, perdiz o con llamativas plumas
de guacamaya, flamingo o periquitos. La mosca pudo tener
un aspecto palmeado o pudo ser vestida con uno, dos o
incluso tres pares de alas hechas con plumas de cerceta,
garza, ánade (pato silvestre) o halcón.
Los anzuelos quizá fueron del tamaño de
los grandes anzuelos actuales.
La primera mitad del siglo XIX fue el período
cuando la mosca ahogada con alas apareció y marcó el
principio de la evolución de la mosca para salmón
totalmente vestida. También fue una época
de experimentación, empezaron a hacerse
mejoras al diseño de las cañas, las líneas
de seda trenzada empezaron a fabricarse en masa y la
tripa (intestino) de gusano de seda, utilizada ampliamente.
Las cañas de principios del siglo XIX, no eran
muy diferentes a sus antecesoras. Las mejores empezaron
a fabricarse de fresno, anona y nogal
americano. Con el bambú de
Calcuta se empezó a sustituir la madera
de anona, cuando aquél podía encontrarse
con la calidad apropiada.
Con excepción de la anona y del bambú,
los otros materiales habían sido la materia prima
preferida durante dos siglos y aún permanecieron
en uso durante otros treinta años.
Las cañas de varias secciones tendían
a desarmarse constantemente. Se necesitó mucho
ingenio para superar el problema y una cantidad de junturas
fueron empleadas durante este siglo: una férula
hembra de bronce aceptaba a la otra parte forrada también
de bronce, así como uniones roscadas.
La búsqueda no terminó hasta que fue
posible fabricar uniones resistentes forradas con delgados
casquillos metálicos.
Independientemente de muchos otros avances, la barba
de ballena siguió utilizándose en las puntas
de las cañas, siendo considerado suficientes con
una longitud de cuatro o cinco pulgadas. Ya entonces,
muy pocos se tomaban la molestia de confeccionar sus
propias cañas, pero a principios del siglo XIX,
era necesario que los pescadores tuvieran conocimientos
y habilidades suficientes para fabricar sus propias puntas
de caña, las cuales se rompían con monótona
regularidad (a veces después de unos cuantos días).
La longitud de las cañas para salmón
permaneció inalterada desde los días Walton,
pero las cañas para trucha empezaron a hacerse
más cortas. La longitud común para las
cañas de trucha era de entre doce y catorce pies,
aunque en 1806, Mackintosh sugirió que las cañas
para dos manos no debía ser menor de ¡ 16
pies de largo !. Las cañas para salmón
se alargaron una vez más, quizá diecisiete
o dieciocho pies.
Hacia 1800, el carrete ya era casi universalmente utilizado
por los pescadores con mosca. El carrete con sujetador
de abrazadera era ampliamente utilizado, aunque las versiones
con un "perno" eran ligeramente menos populares.
Literalmente, estos últimos carretes, tenían
un perno roscado (tornillo) que se pasaba a través
de un agujero practicado en la parte baja de la caña
y sujetado entonces con una tuerca de mariposa. Existía
una acalorada discusión que mantenía divididos
a los expertos, sobre en dónde debía colocarse
el carrete: si arriba o abajo de la caña. La mayoría
de los partidarios de colocar el carrete encima de la
caña, pescaban con carretes multiplicadores; una
colocación (o posición) que, aún
hoy en día, sigue siendo preferida para los carretes
de este tipo.
En la década de 1830, los carretes con soporte
de placa entraron en fiera competencia con los carretes
de abrazadera de tornillo que en esa época existían.
Los carretes con abrazadera continuaron siendo, pese
a todo, los favoritos y firmas como Pfleuger continuaron
comercializando carretes con abrazadera hasta finales
del siglo XIX.
Los años comprendidos entre 1851 y 1900, contribuyeron
una época de enormes cambios para el mundo de
la pesca con mosca. En esos cincuenta años, las
convenciones prevalecientes durante centurias fueron
rápidamente barridas. Se descubrió el "lanzamiento
falso" (false cast), la técnica de la mosca seca
apareció, se perfeccionaron las cañas de
segmentos longitudinales (split cane) y aparecieron los
carretes que podemos considerar como "modernos".
En 1851, había quienes pescaban con mosca y
con carnada usando la misma caña. Hacia 1900,
ya había cañas especializadas para la pesca
con mosca y no había nadie que soñara en
usar una caña de mosca para cualquier otra cosa
que no fuera esta técnica.
La primera mención impresa de la mosca seca
se hizo en "The Field" y data
del 17 de diciembre de 1853. En un artículo intitulado "The
Hampshire Fly Fisher" el autor dice: "Por otro lado,
hasta donde concierne a la pesca con mosca, pescar río
arriba, a menos de que se intente el 'quiebre Carshalton'
y se esté usando una mosca seca, es muy complicado".
Los patrones de mosca seca, ciertamente estuvieron
comercialmente disponibles alrededor de esa época;
Ya en 1854, la empresa Foster's de Cheltenham vendía
moscas secas con alas verticales separadas (upright split
wings. Sin embargo, no queda aún claro quién
en realidad desarrolló la primera mosca seca,
si es que se puede decir que un hombre fue el inventor.
El período comprendido entre 1890 y 1930 fue
el más brillante para la pesca con mosca seca
en los ríos inglese, y fue tiempo en que los americanos
finalmente se deslindaron de la influencia europea u
desarrollaron su propia y distinta identidad, con un
torrente de patrones y técnicas nuevas. Quizá el
desarrollo más importante de este período
fue el descubrimiento de pesca con ninfa, por uno de
los mayores pescadores: G.E.M. Skues. Las
primeras cañas de fibra de vidrio, aparecieron
después de 1940, pero tardó algo de tiempo
que este nuevo material fuera adoptado. Los proveedores
mostraban distintos grados de entusiasmo por él.
La primera caña Hardy de fibra de vidrio, se construyó en
1954, después de un período. La primera
caña de Hardy de fibra de carbono, apareció en
1976. El peso de las cañas disminuyó, alcanzando
el punto en que el peso de la línea debía
tomarse en cuenta para la manipulación de la caña.
Pesca con mosca desde 1951 a la fecha
El período moderno ha sido dominado por el desarrollo
de nuevos materiales y no hay duda que sin los plásticos,
la pesca con mosca, tal y como la conocemos, sería
irreconocible como deporte, pese a que los principios
básicos sean los mismos.
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