Pucón tiene volcán, lago, aventura y adrenalina. Pero también tiene esto: aguas que curan, bosques que envuelven y silencio que restaura. Descubre las termas en Pucón.

Hay algo profundamente humano en sumergirse en aguas calientes en medio del bosque. Una especie de regreso ancestral, de diálogo silencioso con la tierra. Pucón, ese rincón de La Araucanía que vive bajo la sombra imponente del volcán Villarrica, entiende esto mejor que nadie.

Y lo celebra con una oferta termal que va desde el lujo clásico hasta la innovación sostenible, pasando por una de las experiencias arquitectónicas más singulares de Chile. Aquí, tres termas que no puedes perderte.

Termas de Huife

Salir de Pucón por el camino que lleva hacia el lago Caburgua, doblar a los 13 kilómetros y avanzar otros 20 por una ruta asfaltada entre colinas de pasto verde intenso: así comienza la experiencia en las Termas de Huife, uno de los centros termales más reconocidos de Sudamérica. Treinta y tres kilómetros que se sienten como un tránsito entre mundos.

El complejo se asienta a 400 metros sobre el nivel del mar, junto al río Liucura, rodeado de 300 hectáreas de praderas y bosque nativo donde conviven ejemplares centenarios de araucaria. Desde las terrazas del edificio principal, la vista abraza ese paisaje con generosidad: el río corre a pocos metros, los bosques de la orilla opuesta se elevan densos, y el murmullo del agua lo acompaña todo.

Sus cuatro piscinas termales cubren distintas necesidades: la principal con temperaturas entre 35 y 40 grados, una templada para quienes prefieren algo más suave, una piscina hidroterapéutica semitechada con cascada y chorros a presión, y una de kneipterapia que invita al contraste saludable entre el calor termal y las aguas frías del Liucura. Una de las piscinas al aire libre tiene fondo de piedrecillas de cuarzo que ejercen una delicada reflexología en cada paso.

El spa completa la propuesta con algaterapia, fangoterapia, reflexología, masajes linfáticos y terapia Reiki. Para quienes desean alargar la estadía, el complejo ofrece habitaciones y cabañas con tinajas privadas con vistas al entorno natural. El restaurante, emplazado de forma privilegiada frente a las piscinas, sirve cocina nacional e internacional con productos frescos, incluyendo opciones vegetarianas y dietéticas.

Termas Geométricas

Hay lugares que son, antes que nada, una idea. Las Termas Geométricas son exactamente eso: la idea de un arquitecto, Germán del Sol, que se preguntó qué pasaría si en lugar de domesticar la naturaleza la geometría la abrazara. El resultado es uno de los espacios más fotografiados y más genuinamente hermosos del sur de Chile.

Ubicadas a unos 83 kilómetros de Pucón, dentro del Parque Nacional Villarrica —a 17 kilómetros de Coñaripe por un camino de ripio bien conservado—, las termas aprovechan más de 60 fuentes de agua termal que brotan naturalmente a 80°C en una quebrada que antes era prácticamente inaccesible. Del Sol la convirtió en un corredor de ensueño.

El agua es termal pura, sin filtrar, y se renueva constantemente. Cada pozón tiene su propio camarín con vista al bosque, lockers con candado y terrazas para descansar. Al final del recorrido, un quincho de coigüe ensamblado sin clavos ofrece el calor del fuego abierto, kuchen casero, sándwiches de queso caliente y la seducción del silencio.

La experiencia cambia radicalmente según la estación: en verano, el frescor del bosque nativo amplifica el placer del agua caliente; en invierno, sumergirse en los pozones mientras la nieve se deshace sobre las pasarelas es una experiencia que quienes la han vivido describen como transformadora. Abierta todos los los días del año de 10 a 19 horas, las Termas Geométricas requieren reserva previa ya que el aforo es limitado —y esa limitación, lejos de ser un inconveniente, es parte de su magia.

Parque Termal Botánico

Si Huife representa la tradición y las Geométricas la arquitectura, el Parque Termal Botánico encarna algo distinto: el futuro del termalismo. Inaugurado en febrero de 2025, este espacio que nació sobre las antiguas Termas Liucura es, al mismo tiempo, el primer jardín botánico de La Araucanía y el primer complejo termal ecológico de su tipo en el mundo.

Su ubicación es una ventaja inesperada: está a apenas 12 a 15 kilómetros del centro de Pucón, a 20 minutos en auto por el camino a Caburgua, en el sector Liucura. El parque ofrece incluso transporte propio desde el Gran Hotel Enjoy Pucón, con salidas diarias en horarios escalonados. Es, sin duda, la opción termal más accesible de la zona.

El corazón termal del parque son sus 10 piscinas de aguas certificadas por el Ministerio de Salud: siete al aire libre, dos insertas en cavernas de roca viva y una gran piscina techada inspirada en el Palacio de Cristal. Las temperaturas varían para adaptarse a cada visitante, y la experiencia es completamente inmersiva: el vapor se mezcla con el olor a tierra húmeda y las copas de los árboles enmarcan cada zambullida.

Lo que distingue al Parque Termal Botánico de cualquier otro complejo termal del país es su compromiso radical con la sostenibilidad. El sistema de humedales depuradores BioAntu trata todas las aguas del parque mediante plantas fitodepuradoras y microorganismos, devolviendo el agua limpia a la tierra en un ciclo cerrado sin impacto en el río. Los materiales de construcción son sostenibles y la generación de energía renovable es renovable.

La propuesta de bienestar va más allá de las piscinas: el parque ofrece masajes de inspiración Esalen, sesiones de sonoterapia, watsu y yoga al aire libre, además de un espacio exclusivo Wellness Club con piscinas privadas, sauna seco, baño de vapor y cold plunge.

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