Valle del Elqui "Valle del Elqui, más cerca del cielo"... así dice un adhesivo que sé encuentra en los lugares de venta de artesanía en todo el Valle de Elqui. Puede ser por las vibraciones magnéticas que los científicos le Atribuyen al lugar; por la paz y tranquilidad que se respira; o por el espíritu de la gente que ha huido de las ciudades y se ha dedicado a la vida natural, incluso construyendo sus propias casas. Es especial, y debe serlo, para haber sido la cuna de nuestra Premio Nobel de Literatura, Gabriela Mistral, quien ahora descansa en la cima de un cerro en Montegrande, con la vista que siempre amó. Su precioso Valle.
Saliendo de La Serena, después de pasar por el Aeropuerto, el paisaje ya cambia. Es verde, es montaña, es campo y aire puro. A los costados del camino, hay pequeños poblados como Algarrobito, Altovalsol, Las Rojas y El Molle. La mayoría construidos en adobes, con calles de tierra y viejas iglesias. Vale la pena visitarlos y conversar con la gente que camina en las calles y te saluda. Son gente buena, simple, acogedora y abiertos al turista. Nada mejor que escuchar alguna de sus historias para darse cuenta de cómo es realmente la vida en esos lugares.
Conmueve, Encanta, Dan ganas de quedarse.
En la Hostería de El Molle, el restaurante es a la carta, pero tienen Dos menú especiales. El primero incluye un aperitivo, pan amasado, pebre, una bebida o cerveza o 1/2 botella de vino, ensaladas surtidas y plato de fondo que puede ser salmón grillé, trucha del valle, o lomo, con acompañamientos de papas cocidas, arroz o choclo a la crema; postre a elección, café o té de hierbas, y bajativo por cuenta de la casa por $10.000.
El otro, más campestre empieza con una empanada y un vaso de borgoña. Un plato de fondo que es casi una parrillada. Carne, pollo, chuletas, longanizas con arroz y ensaladas. Es muy abundante, y se puede compartir. Por supuesto pan amasado y pebre - no pueden faltar - y postre de papayas al jugo con helado. Café y bajativo por cuenta de la casa, por $8.700.
Siguiendo por el mismo camino, Vicuña, a 66 kms. de La Serena. Con aproximadamente 8.000 habitantes, fundada en 1.821, tiene el encanto de una pequeña gran ciudad. La Hostería de Vicuña, ubicada en Sargento Aldea 101, cuenta con todos los servicios para el turista. Piscina, cancha de tenis, juegos infantiles, y tres comedores, uno de los cuales está al aire libre, protegido por techo de madera y un agradable ambiente rústico. La habitación doble por una noche cuesta $38.800 con desayuno incluido. El menú del día para almuerzo cuesta $5.400, y el uso de la piscina $3.000 para adultos y $1.500 para los niños.
Otros lugares que vale la pena visitar en Vicuña es El Solar de los Madariaga, ubicado en calle Gabriela Mistral 683, construido en 1875, que conserva la decoración de la época, fotografías, y una antigua cocina a leña. El museo de Gabriela Mistral, así como su humilde casa, situada a un costado del museo, contiene algunos objetos personales, publicaciones, premios y una biblioteca de sus obras. Impresiona que una mujer con raíces tan humildes, nacida en un pueblo olvidado del mundo, llegara a ser la gran poetisa que conocemos. También se puede visitar la planta de Pisco Capel, donde en un tour gratuito, muestran todo el proceso de transformación de uva en pisco. Interesante. Al final del tour, una degustación de pisco o vino dulce. Se pueden comprar souvenirs, todas las variedades de pisco y vinos de su producción, a un conveniente precio.
La próxima parada es en Paihuano, la capital de la comuna. Hay un camping que simula un oasis entre los cerros. Sauces y pimientos a la orilla del río Elqui, donde hay también piscina y un pequeño puente colgante que atraviesa el río, en el que también se puede nadar. Ideal para hacer un asado y pasar una tarde muy agradable a la orilla del río.
Saliendo de Paihuano, están las Cabañas Chañar Blanco. Son sólo cuatro, pero están creciendo poco a poco. El valor de una cabaña para 4 personas es de $ 30.000, pero hacen un descuento por un mínimo de cuatro días. Las cabañas están completamente equipadas. Incluso refrigerador. Los administradores son un matrimonio joven que abandonó la vida de la ciudad y eligió la paz y tranquilidad de esta tierra maravillosa. Las cabañas fueron hechas con madera, barro y mucho ingenio. Incluso los muebles y camas son hechos por ellos, con maderas nativas. Lo más natural posible. Muy cómodo, a un paso del río. Se nota preocupación por el bienestar de los visitantes. Uno se siente en su casa. Y tienen un perro blanco, "Copo", que sonríe. De verdad, sonríe. Es fácil entender por qué.
A 14 kms. de Paihuano está Montegrande. Entrando, a mano izquierda está La Galería de Arte Zen, de origen budista, donde existen pinturas, talleres de relajación y meditación. A su lado, un pequeño stand en el que se pueden comprar perfumes naturales de limón, naranjas o hierbas. Más arriba, el Mausoleo de Gabriela Mistral, donde en su lápida están grabadas estas palabras: "Es mi voluntad que mi cuerpo sea enterrado en mi amado pueblo de Monte Grande del Valle de Elqui". Ya se empieza a respirar un aire diferente. Es impactante el contraste entre los cerros secos, con tonos de café, gris y púrpura, y la riqueza de vegetación de los parronales. Un cielo impecable, de un azul que no se ve en la ciudad.
Al pié de la tumba de Gabriela, hay una bifurcación donde está el camino a Cochiguaz, y la subida a Pisco Elqui. Siguiendo por el camino a Pisco Elqui, a 2 kms. de Montegrande está este pequeño pueblo. A un costado de la plaza, está el Solar de Pisco Control, donde también es posible visitar las instalaciones, destilería y comprar algunas fotos que un singular personaje vende bajo los parrones dentro del recinto. Conoce las historias del valle como la palma de su mano. Tiene fotos de los últimos temporales, del valle nevado, y amaneceres maravillosos que sólo verán personalmente quienes se queden en el valle y tengan suficiente espíritu de turismo como para levantarse a las 5 de la mañana... Pero al fin y al cabo es un día de sacrificio, y un recuerdo inolvidable, así es que vale la pena.
Volviendo a Montegrande, tomamos el camino a Cochiguaz. A lo largo de éste, se pueden ver algunas comunidades espirituales, las cuales se pueden visitar. Las primeras cabañas que se ven es El Albaricoque, a 6 kms. de Montegrande. Cómodo, y muy agradable, pero no permiten hacer asados dentro de la propiedad. El paisaje es increíble. Cuesta describirlo. A aproximadamente 14 kms. de Montegrande, están las Cabañas Casa del Agua. Increíble. En la mitad de la nada, rodeada de cerros, un lugar encantador donde se puede pescar, nadar en el río, caminar por los cerros y disfrutar de la naturaleza. Las cabañas son para 4 y 7 personas, desde un valor de $35 a 40.000. Tienen terrazas con una vista maravillosa al valle. Parrillas para asados y senderos para recorrer las seis hectáreas de la propiedad. Se pueden solicitar visitas a las comunidades esotéricas, practicar reflexología y Shiat-su. Hay bar - restaurante, piscinas naturales y juegos infantiles. Por la noche, el cielo parece estar al alcance de la mano. Limpio, claro y estrellado como nunca antes. Puede ser cierto que el Valle del Elqui está más cerca del cielo... Y si no lo está, ciertamente es la inolvidable impresión que produce.